VAYAMOS AL ENCUENTRO pretende ser un blog para reafirmarse en la aventura de la fe cristiana, sabiendo, como nos decía Benedicto XVI que “la fe cristiana es ante todo encuentro con Jesús, una persona que da a la vida un nuevo horizonte… " (3-10-2007).
LA VIDA VIVIDA EN CLAVE DE CONVERSIÓN.
La vida no siempre alcanza las metas esperadas y el aroma del pecado se deposita en nuestra alma como si esperara de inmediato alejar al ser humano de la ruta determinada.
La vida cristiana está llamada permanentemente a crecer y a perfeccionarse. Por esta razón, la actitud propia y específica es vivir en conversión.
La conversión nos recuerda que nuestro referente no es otro que el Santo y nuestra vocación es la santidad, y que la mediocridad y la acomodación se instalan a menudo en nuestra vida. Benedicto XVI decía que la conversión a Cristo es la respuesta más eficaz al mal: “…Cristo invita a responder al mal ante todo con un serio examen de conciencia y con el compromiso de purificar la propia vida… La conversión vence al mal en su raíz, que es el pecado, aunque no siempre pueda evitar sus consecuencias” (11-05-2007).
Reconocer la llamada a la santidad conlleva la condición de sentirnos pecadores en nuestra experiencia religiosa ante la inmensidad de la misericordia y la compasión del Santo, Dios. Simón Pedro, ante la llamada de Jesús de “remar mar adentro y echad vuestras redes para pescar” (Lc 5,4) y la consiguiente pesca milagrosa, se sintió sobrecogido y exclamó: “Aléjate de mí, Señor, que soy un pobre pecador” (Lc 5,8b).
¡Cómo resuenan en nosotros las palabras de Jesús: “habrá más alegría en el cielo por un solo pecador que se convierta que por noventa y nueve justos que no tengan necesidad de conversión” (Lc 15,7)!
¡Cómo brilla en el interior de cada uno de nosotros: “donde abundó el pecado, sobreabundó la gracia” (Rom 5,20b)!
¡Cómo sabemos que la conversión a Cristo es la respuesta más eficaz a la semilla del mal y al florecimiento de la maldad, y la aspiración permanente a la santidad!
VAYAMOS AL ENCUENTRO pretende ser un blog para reafirmarse en la aventura de la fe cristiana, sabiendo, como nos decía Benedicto XVI que “la fe cristiana es ante todo encuentro con Jesús, una persona que da a la vida un nuevo horizonte… " (3-10-2007).
EL CREDO DE LA IGLESIA CATÓLICA.
La fe recibida en el Bautismo
necesita ser profesada: Conoce el Credo
Lo que unifica a la Iglesia Católica es el Credo.
La fe recibida en el Bautismo necesita ser profesada, celebrada, vivida y orada.
I.-CREDO APOSTÓLICO CREO EN DIOS PADRE
Creo en Dios Padre Todopoderoso, Creador del cielo y de la tierra;
CREO EN JESUCRISTO
y en Jesucristo, su único Hijo, Señor nuestro;
que fue concebido del Espíritu Santo,
nació de la virgen María,
padeció bajo el poder de Poncio Pilatos;
fue crucificado, muerto y sepultado;
descendió a los infiernos;
al tercer día resucitó de entre los muertos;
subió al cielo,
y está sentado a la diestra de Dios Padre Todopoderoso;
y desde allí vendrá al fin del mundo
a juzgar a los vivos y a los muertos.
CREO EN EL ESPÍRITU SANTO
Creo en el Espíritu Santo,
CREO EN LA IGLESIA
la Santa Iglesia Universal, la comunión de los santos,
CREO EN LA RESURRECCIÓN Y VIDA ETERNA
el perdón de los pecados, la resurrección de la carne y la vida perdurable.
Amén.
II.-CREDO NICENO-CONSTANTINOPOLITANO
CREO EN DIOS PADRE
Creo en un solo Dios, Padre Todopoderoso, Creador del cielo y de la tierra, de todo lo visible e invisible.
CREO EN JESUCRISTO Creo en un Solo Señor Jesucristo, Hijo único de Dios, nacido del Padre antes de todos los siglos: Dios de Dios, Luz de Luz, Dios verdadero de Dios verdadero, engendrado, no creado, de la misma naturaleza del Padre, por quien todo fue hecho. El cual por nosotros los hombres, bajó del cielo, y por obra del Espíritu Santo se encarnó de maría la Virgen, y se hizo hombre; y por nuestra causa fue crucificado en tiempos de Poncio Pilato, padeció y fue sepultado, y resucitó al tercer día, según las Escrituras, y subió al cielo, y está sentado a la derecha del Padre; y de nuevo vendrá con gloria para juzgar vivos y muertos, y su reino no tendrá fin.
CREO EN EL ESPÍRITU SANTO Creo en el Espíritu Santo, Señor y dador de vida, que procede del Padre y del Hijo que con el Padre y el Hijo recibe una misma adoración y gloria, y que habló por los profetas.
CREO EN LA IGLESIA Creo en la Iglesia, que es una, santa, católica y apostólica.
CREO EN EL BAUTISMO Confieso que hay un solo bautismo para el perdón de los pecados.
CREO EN LA RESURRECCIÓN Y VIDA ETERNA Espero la resurrección de los muertos y la vida del mundo futuro.
VAYAMOS AL ENCUENTRO pretende ser un blog para reafirmarse en la aventura de la fe cristiana, sabiendo, como nos decía Benedicto XVI que “la fe cristiana es ante todo encuentro con Jesús, una persona que da a la vida un nuevo horizonte… " (3-10-2007).
En
los orígenes del Cristianismo tenemos una experiencia muy precisa, la
experiencia de unos hombres y mujeres, tocados y atraídos por Jesús de Nazaret,
el Cristo, cuyas vidas se convirtieron
en magníficas y distintas desde ese momento, alcanzando cotas de perfección y
santidad increíbles a pesar de su debilidad.
En medio de sus
afanes escucharon un na voz que les gritaba: "¡Ven y sígueme!" Una
voz que se sigue oyendo en la dinámica del mundo y en la existencia de cada
hombre y mujer, deseoso de encontrar un sentido global y permanente a su
historia.
¡Si, este reclamo
a seguir al Nazareno se prolonga desde el principio hasta nuestros días, y
continuará hasta el final del tiempo!
La señal
de la presencia del Resucitado son los santos. Los santos palpan de vez en
cuando la perfección suprema de Dios y nos recuerdan a los humanos que el mal
puede ser vencido solamente con sacrificio, constancia y confianza.
LA FIDELIDAD FORJA A LOS SANTOS.
Ser santos es lo importante que lleva al ser humano más allá incluso de la meta moral que consiste en construir un "hombre auténtico y realizado". Los santos palpan de vez en cuando la perfección suprema de Dios y nos recuerdan a los humanos que el mal puede ser vencido solamente con sacrificio, constancia y confianza.
Ser santos es la grandeza del ser humano que reconoce que el evangelio solamente puede transformar las raíces de la sociedad y de la humanidad, anclados a menudo en la tierra de la propiedad privada, el lucro y el poder. ¡Sí, adquirir, poseer y lucrar son los derechos sagrados e inalienables del individuo en nuestra sociedad y los santos nos recuerdan que todo eso debe ser superado y triturado por el amor!
Ya lo decía Madre Teresa de Calcuta que "la santidad consiste en hacer la voluntad de Dios con alegría... La fidelidad forja a los santos”.
VAYAMOS AL ENCUENTRO pretende ser un blog para reafirmarse en la aventura de la fe cristiana, sabiendo, como nos decía Benedicto XVI que “la fe cristiana es ante todo encuentro con Jesús, una persona que da a la vida un nuevo horizonte… " (3-10-2007).
RECONSTRUYE MI IGLESIA.
San Francisco de Asís gustaba de rezar en una Iglesia estupenda, pequeña, pobre, hecha de piedras en el Rio Torto, llamada San Damián. San Damián tenía unas grietas considerables en las paredes y en el techo. En realidad, la Iglesia estaba en ruinas, y en ella pendía sobre el altar, colgado, un estupendo crucifijo de madera de estilo bizantino.
Un día, observando el crucifijo, tuvo la impresión de que movía los labios, y oyó una voz que le decía: “Francisco, repara mi casa que, como ves, está completamente en ruinas”.
Aquellas palabras estuvieron presentes en la vida de San Francisco desde entonces como unas palabras mágicas que le llevaban a reparar no sólo la Iglesia de San Damián, sino la Iglesia de Jesús extendida hasta los confines del mundo.