VAYAMOS AL ENCUENTRO pretende ser un blog para reafirmarse en la aventura de la fe cristiana, sabiendo, como nos decía Benedicto XVI que “la fe cristiana es ante todo encuentro con Jesús, una persona que da a la vida un nuevo horizonte… " (3-10-2007).
CANTO:
¡¡¡QUÉ DETALLE!!!
Qué detalle, Señor,
has tenido conmigo. Cuando me llamaste, cuando me elegiste, cuando me dijiste
que tú eras mi amigo. Qué detalle, Señor has tenido conmigo.
1.– Tú Llamaste a mi puerta
y pronunciaste mi nombre. Yo temblando te dije: “Aquí, estoy Señor”. Tú me
hablaste de un reino, de un tesoro escondido, de un mensaje fraterno, que
encendió mi ilusión.
PALABRAS
DEL CARDENAL FRANÇOIS XAVIER NGUYTEN VAN THUAN,
Cuando me faltan las
fuerzas y no logro ni siquiera recitar mis oraciones, repito: «Jesús, aquí
estoy, soy Francisco». Me entra el gozo y el consuelo, experimento que Jesús me
responde: «Francisco, aquí estoy, soy Jesús”.
ORACIÓN PARA PEDIR LOS DONES DEL ESPÍRITU SANTO
¡Oh Espíritu Santo!, humildemente te suplico que
enriquezcas mi alma con la abundancia de tus dones.
Haz que yo sepa,
con el Don de la Sabiduría, apreciar en tal grado las cosas divinas, que con gozo y facilidad sepa
frecuentemente prescindir de las terrenas.
Que acierte con el Don de Entendimiento, a ver con
fe viva la trascendencia y belleza de la verdad cristiana.
Que, con el Don de Consejo, ponga los
medios más conducentes para santificarme,
perseverar y salvarme.
Que el Don de Fortaleza me haga
vencer todos los obstáculos en la confesión de la fe y en el camino de
salvación.
Que sepa con el Don de Ciencia, discernir
claramente entre el bien y el mal, entre lo falso y lo verdadero, descubriendo los engaños
del demonio, del mundo y del pecado.
Que, con el Don de Piedad, os ame como
a Padre, os sirva con fervorosa devoción y sea misericordioso con el
prójimo.
Finalmente, que con
el Don de Temor de Dios, tenga el mayor respeto y veneración a los mandamientos divinos,
cuidando con creciente delicadez de no quebrantarlos lo más mínimo.
Llenadme sobre
todo, de vuestro santo amor. Que ese amor sea el móvil de toda mi vida
espiritual. Que lleno de unción, sepa enseñar y hacer entender, al menos con mi
ejemplo, la sublimidad de vuestra
doctrina, la bondad de vuestros preceptos, la dulzura de vuestra caridad. Amén.
ALGUIEN NOS AMA CON TODAS SUS FUERZAS.
Para todas las cosas negativas que nos decimos... Dios tiene una
respuesta positiva.
Cuando decimos: es imposible… Dios dice:
“Todo es posible” (Lc 18,27).
Cuando decimos:
Estoy cansado… Dios dice:
“Yo te aliviaré” (Mt
11,26-30).
Cuando decimos:
Nadie me quiere... Dios dice:
“Yo te amo” (Jn 3,16; 13,34).
Cuando decimos: No
puedo continuar...Dios dice: “Mi gracia te basta” (2 Cor 12,9).
ORACIÓN:
Necesito tu
presencia, un tú inagotable y encarnado que llena toda mi existencia, y tu ausencia, que purifica mis
encuentros de toda fibra posesiva.
Necesito el saber de ti que da consistencia a mi
persona y mis proyectos, y el no saber que abre mi
vida a tu novedad y a toda
diferencia. Necesito el día claro en el que
brillan los colores y se definen los linderos del camino, y la noche oscura en la que
se afinan mis sentimientos y mis
sentidos.
Necesito la palabra en la que te dices y me digo sin acabar
nunca de decirnos, y el silencio en el que descansa mi misterio
en tu misterio. Necesito el gozo que participa de tu alegría, última
verdad tuya y del mundo, y el dolor, comunión con tu dolor universal, origen de la compasión y la ternura. (Benjamín González Buelta sj)
UNA COMUNIDAD DICE MUCHO (PATXI LOIDI)
Una comunidad dice mucho cuando es de Jesús...
Cuando habla de Jesús y no de sus reuniones...
Cuando anuncia a Jesús y no se anuncia a sí
misma...
Cuando se gloría de Jesús y no de sus
méritos...
Cuando se reúne en torno a Jesús y no en torno a sus problemas...
Cuando se extiende para Jesús y
no para sí misma…
Cuando se apoya en
Jesús y no en su propia fuerza…
Cuando vive de Jesús y no de sí misma...
Una
comunidad no se tambalea por los fallos, sino por la falta de fe... No se
debilita por los pecados, sino por la
ausencia de Jesùs... No se rompe por las tensiones, sino por el olvido
de Jesùs... No se queda pequeña por
carencia de valores, sino porque Jesús dentro de ella es pequeño... No se ahoga
por falta de aire fresco, sino por falta
de aire de Jesús... Una comunidad sólo se pierde cuando ha perdido a Jesús...
Una
comunidad es fuerte cuando Jesús dentro de ella es fuerte... Una comunidad pesa
cuando Jesús dentro de ella tiene su peso... Una comunidad marcha unida
cuando Jesús está en medio...
Una comunidad se extiende cuando extiende a Jesús... Una comunidad vive cuando
vive de Jesús... Una comunidad convence y
llena cuando es la Comunidad de Jesús…
UNAS PALABRAS MÁGICAS
DE MADRE TERESA DE CALCUTA
Señor, cuando tenga
hambre, dame alguien que necesite
comida; Cuando tenga sed, dame alguien que
precise agua. Cuando sienta frío, dame
alguien que necesite calor. Cuando sufra, dame alguien que necesita consuelo; Cuando mi cruz parezca pesada,
déjame compartir la cruz del otro; Cuando me vea pobre, pon a mi
lado algún necesitado. Cuando no tenga tiempo, dame
alguien que precise de mis minutos;... Cuando piense en mí mismo, vuelve
mi atención hacia otra persona.
Haznos dignos, Señor, de servir a nuestros hermanos; Dales, a través de
nuestras manos, no sólo el pan de cada día, también nuestro amor misericordioso, imagen del
tuyo.
ALMA
DE CRISTO
Alma de Cristo, santifícame. Cuerpo de Cristo,
sálvame. Sangre de Cristo, embriágame. Agua del costado de Cristo, lávame.
Pasión de Cristo, confórtame. ¡Oh, buen Jesús!, óyeme. Dentro de tus llagas, escóndeme. No permitas que me aparte de
Ti Del maligno enemigo, defiéndeme. En
la hora de mi muerte, llámame. Y mándame ir a Ti Para que con tus santos te
alabe. Por los siglos de los siglos. Amén.
PLÁTICA:
La
Resurrección de Jesús es el punto
central de la fe cristiana.
UN FOCO DE LUZ QUE LO
ILUMINA TODO Y LO RELEE TODO
*Todas las fuentes cristianas sin distinción afirman la resurrección de Jesús. Es más, la resurrección de Jesús de Nazaret es la fundamento cardinal de la fe cristiana.
Es tan importante y esencial este principio, que San
Pablo de Tarso escribía a la comunidad cristiana de Corinto:
En 1 Cor 15,14 se afirma que
“si Cristo no ha resucitado, vacía es nuestra predicación, vacía también
vuestra fe”.
De ahí que el Catecismo de la Iglesia Católica dirá:
“El Misterio Pascual de la Cruz y de la Resurrección de Cristo está en el
centro de la Buena Nueva que los apóstoles, y la Iglesia a continuación de
ellos, deben anunciar al mundo. El designio salvador de Dios se ha cumplido de “una vez por todas” (Hb
9,26) por la muerte redentora de su Hijo Jesucristo” (CIC 571).
*Hay unanimidad de todos los escritos del NT: Dios ha resucitado al crucificado y nosotros somos testigos.
Hay que afirmar que el interés de Jesús de Nazaret, su mensaje, sus hechos y palabras, sus encuentros liberadores con la gente de su tiempo,... en el Nuevo Testamento, especialmente en los evangelios, se hacen y parten desde la resurrección: todo interesa ¨a la luz de la Resurrección". Y los Apóstoles, testigos del Resucitado, apelan siempre a la experiencia pascual de Jesús de Nazaret.
Su mensaje es sencillo y contundente como lo expresa
el Apóstol Pedro el día de Pentecostés en Jerusalén:
"... a Jesús, el Nazareno, hombre acreditado por Dios entre
vosotros cono milagros, prodigios y señales que Dios hizo por su medio entre vosotros, como
vosotros mismo sabéis, a éste,
que fue entregado según el determinado designio y precio conocimiento de Dios, vosotros le matasteis clavándole en la cruz por mano de los impíos; a
éste, pues, Dios le resucitó librándole de los dolores del Hades, pues no era
posible que quedase bajo su dominio;... A éste Jesús Dios le resucitó ; de lo
cual todos somos testigos. Y exaltado por la diestra de Dios, ha recibido del
Padre el Espíritu Santo prometido… Sepa, pues con certeza toda la casa de Israel que Dios ha constituido
Señor y Cristo a este Jesús a quien vosotros habéis crucificado" (Hch
2,22-36)
De ahí que el Catecismo de la Iglesia Católica dirá
que "la Resurrección de Jesús es la verdad culminante de nuestra fe en
Cristo, creída y vivida por la primera comunidad cristiana como verdad central, transmitida como fundamental por la
Tradición, establecida en los documentos
del Nuevo Testamento, predicada como parte esencial del Misterio
Pascual al mismo tiempo que la Cruz:...”
(Nº 638 DEL CATECISMO).
MANERAS
DE ANUNCIAR EL MENSAJE
El mensaje esencial se expresa de tres maneras:
1.-en discursos kerigmáticos,
2.-en himnos y credos
3.-en narraciones/relatos.
Y las tres maneras tienen una misma finalidad:
suscitar la fe en Jesús, el Cristo, o
fortalecerla en la comunidad cristiana.
I.-DISCURSOS KERIGMÁTICOS.
En el segundo volumen de San
Lucas, los Hechos de los Apóstoles, aparecen varios discursos en clave kerigmática:
8 de San Pedro, 9 de San
Pablo y algunos otros, entre ellos el discurso de San Esteban, el día que fue
martirizado.
En todos los discursos hay tres elementos en común:
Primero: toda la vida
de Jesús se relee desde la
Resurrección.
..
Segundo: Se enmarca
desde las Sagradas Escrituras y es interpretado todo desde ella.
Tercero: pretenden
llevar a la conversión y a la fe en Jesús.
II.-HIMNOS Y CREDOS.
Himnos y los credos confiesan con contundencia que
Jesús ha resucitado, y lo hacen con fórmulas
muy estables (Rom 4,25; 10, 9; Flp 2,6-11; 1 Cor
15,1-8)
San Pablo de Tarso, en su carta a la Comunidad de
Corinto, remite al Credo que él mismo
recibió, probablemente en su Bautismo en Damasco.
" Os recuerdo, hermanos, el Evangelio que os prediqué, que habéis
recibido y en el cual permanecéis firmes, por el cual también sois salvado, si
lo guardáis tal como os lo
prediqué... Si no ¡habríais creído en vano! Porque
os transmití, en primer lugar, lo que a mi vez recibí: que Cristo murió por
nuestros pecados, según las escrituras; que fue sepultado y que resucitó al
tercer día, según las escrituras; que se apareció a Cefas y luego a los Doce; ….. Y en último
término se me apareció también a mí, como a un abortivo..." (1 Cor 15,1-8ss)
III.-NARRACIONES
Y RELATOS.
A diferencia de los Himnos y los Credos, que afirman la fe en el Resucitado con
fórmulas cortas y
precisas, en las narraciones se hacen con relatos
de historia (Mt 28; Mc 16; Lc 24; Jn 20-21).
El interés de Jesús de
Nazaret, su mensaje, sus hechos y palabras, sus encuentros liberadores con la gente de su tiempo, etc.,
parten desde la resurrección: todo interesa “a la luz de la Resurrección”.
LA
LECTIO DIVINA: Cómo orar con la Palabra de Dios.
La lectura orante de la Palabra, más que
una reflexión, es una experiencia
de encuentro personal e íntimo
con Dios, que te ama y sale a tu
encuentro.
Estos pasos te van llevando al mismo interior de la Palabra.
1. INVOCA AL ESPÍRITU
SANTO: Pídele que te ilumine y te abra a la
comprensión de la Palabra y que te anime
a la respuesta con tu vida.
2. LEE LA PALABRA DE DIOS: Lee muy
despacio el texto bíblico. Vuelve a leerlo. Lee también algún comentario
que te ayude a conocer mejor
el sentido del texto. Dale tiempo al Señor y escucha el mensaje que Él quiere
darte en esta Palabra.
3. MEDITACIÓN: ¿QUÉ TE DICE DIOS EN EL TEXTO BÍBLICO?
Una
vez que hayas captado el sentido del texto, entonces puedes hacerte esta pregunta: qué me dice esta Palabra.
4. ORACIÓN: ¿QUÉ LE DIGO O DECIMOS A DIOS?
Respóndele al Señor que te ha dado su mensaje en la Palabra meditada.
5. CONTEMPLACIÓN: ¿CÓMO INTERIORIZAMOS LA PALABRA DE DIOS?
Déjate animar por el ardor de la Palabra,
como quien recibe el calor del sol.
6. ACCIÓN: ¿A QUÉ NOS COMPROMETEMOS CON DIOS?
Haciendo un compromiso que brote de este encuentro con el Señor.
________________
LOS
DISCÍPULOS DE EMAÚS: Lc 24,13-35.
1. INVOCA AL ESPÍRITU
SANTO.
Invocamos al Espíritu
Santo. Es el mejor regalo que nos da el Resucitado.
Ven,
Espíritu Santo, ilumina mi mente,
abre mi corazón, toma mis manos, para que comprenda el mensaje de la Palabra,
para que sienta la profundidad del amor divino, para que camine abriendo mis
manos a los que necesitan curación y misericordia.
2. LEE LA PALABRA DE DIOS: Lc 24,13-35.
13Aquel
mismo día, dos de ellos iban caminando a una aldea llamada Emaús, distante de
Jerusalén unos sesenta estadios; 14iban conversando entre ellos de todo lo que había sucedido. 15Mientras conversaban y discutían, Jesús
en persona se acercó y se puso a caminar con ellos. 16Pero sus ojos no eran capaces de
reconocerlo. 17Él les dijo: «¿Qué conversación es esa que traéis mientras vais de
camino?». Ellos se detuvieron con aire entristecido. 18Y uno de ellos, que se llamaba Cleofás,
le respondió: «¿Eres tú el único
forastero en Jerusalén que no sabes lo que ha pasado allí estos días?». 19Él les dijo: «¿Qué?». Ellos le
contestaron: «Lo de Jesús el Nazareno, que fue un profeta poderoso en obras y
palabras, ante Dios y ante todo el pueblo; 20cómo lo entregaron los sumos sacerdotes y nuestros jefes para que
lo condenaran a muerte, y lo crucificaron. 21Nosotros esperábamos que él iba a liberar
a Israel, pero, con todo esto, ya estamos en el tercer día desde que esto
sucedió. 22Es verdad que
algunas mujeres de nuestro grupo nos han
sobresaltado, pues habiendo ido muy de mañana al sepulcro, 23y no habiendo encontrado su cuerpo,
vinieron diciendo que incluso habían visto una aparición de ángeles, que dicen
que está vivo. 24Algunos de los nuestros fueron también al sepulcro y lo encontraron como
habían dicho las mujeres; pero a él no lo vieron». 25Entonces él les dijo: «¡Qué necios y
torpes sois para creer lo que
dijeron los profetas! 26¿No era
necesario que el Mesías
padeciera esto y entrara así en su gloria?». 27Y, comenzando por Moisés y siguiendo por
todos los profetas, les explicó lo que se refería a él en todas las Escrituras. 28Llegaron cerca de la aldea adonde iban y él
simuló que iba a seguir caminando; 29pero ellos lo apremiaron,
diciendo: «Quédate con nosotros, porque atardece y el día va de caída». Y entró
para quedarse con ellos. 30Sentado a la mesa con ellos, tomó el pan, pronunció la bendición, lo partió
y se lo iba dando. 31A ellos se les abrieron los ojos y lo reconocieron. Pero él desapareció
de su vista. 32Y se dijeron el uno al otro: «¿No ardía nuestro corazón mientras nos
hablaba por el camino y nos explicaba las Escrituras?». 33Y, levantándose en aquel momento, se
volvieron a Jerusalén, donde encontraron reunidos a los Once con sus
compañeros, 34que estaban diciendo: «Era verdad, ha resucitado el Señor y se ha aparecido a Simón». 35Y ellos contaron lo que les había pasado
por el camino y cómo lo habían reconocido al partir el pan.
2.2.-DETALLES DEL
TEXTO: ¿QUÉ NOS DICE EL TEXTO?
Estudio Bíblico.
Los relatos de la
resurrección de Jesús y de las apariciones son relatos de fe, reflexionados y vividos
por las comunidades cristianas. Y así
hay que interpretarlos.
a)
Una clave de lectura:
Leamos el texto en el que Lucas nos presenta a Jesús que interpreta las Escrituras.´
Durante la lectura
tratemos de descubrir cuáles son los diversos pasos del proceso de interpretación seguido por Jesús, desde el
encuentro con sus discípulos en el camino hacia Emaús, hasta el reencuentro de
los discípulos con la comunidad de Jerusalén.
b)
Una división del texto para ayudar a la lectura:
Lc 24,13-24: Jesús
trata de averiguar la realidad que hace sufrir a los discípulos
Lc 24,25-27: Jesús ilumina la realidad de los dos discípulos con la luz de la
Escritura
Lc 24,28-32: Jesús comparte el pan y celebra con los discípulos
Lc 24,33-35: Los dos discípulos regresan a Jerusalén y comparten su experiencia de la
resurrección con la comunidad.
. 27). RECORRIDO DE FE Y BÚSQUEDA:
A) El contexto en el que escribe Lucas:
Lucas escribe para las comunidades, para que reciban una orientación segura en medio de las dificultades y para que encuentren la fuerza y la luz en lo vivido desde la fe en Jesús. Uno de los objetivos específicos es el de mostrar, mediante la historia tan bella de Jesús con los dos discípulos de Emaús, cómo la comunidad debe leer e interpretar la Biblia. En realidad, los que caminaban por el camino de Emaús eran las comunidades (y somos todos nosotros). Cada uno de nosotros y todos juntos, somos el compañero o la compañera de Cleofás (Lc 24,18). Junto a él, caminamos por los caminos de la vida, buscando una palabra de apoyo y orientación en la Palabra de Dios.
b) Los diversos pasos o aspectos del proceso de interpretación de la Escritura:
El Resucitado se presenta ante los discípulos en un recorrido de fe y de búsqueda, que va desde la situación dolorosa de éstos hasta la salida de Emaús para comunicar a sus compañeros el gozo del encuentro con Jesús Resucitado.
Podemos señalar estos pasos:
1.-Jesús se presenta en la historia humana.
2.-Jesús se manifiesta en la Palabra.
3.-Jesús se revela al partir el Pan.
4.-Jesús
está en la Comunidad.
1.-Jesús se presenta en la historia humana, llena de sufrimientos con frecuencia.
Los dos de Emaús caminaban de espaldas a Jerusalén (donde había sucedido
el misterio pascual de la muerte y resurrección de Jesús), de espaldas a la
comunidad de discípulos, sin ilusión, desesperanzados. Nosotros esperábamos
2.- Jesús se manifiesta en su Palabra.
El Desconocido catequiza a los dos de Emaús. Repasa la historia de la salvación, para hacerles comprender el misterio de la cruz: que el Mesías tenía que padecer para entrar en la gloria (v. 26). Les explicó lo que decían de él las Escrituras (v. 27).
3.- Jesús se revela al partir el pan.
Ante la súplica de los dos discípulos Quédate con nosotros, porque es tarde y está anocheciendo (v.29), el Resucitado, sentado a la mesa con ellos, tomó el pan, lo bendijo, lo partió y lo dio a ellos (v. 30).
Es el momento luminoso cuando los discípulos reconocen totalmente al Resucitado. Entonces se les abrieron los ojos y lo reconocieron (v. 31).
4.-Jesús está en la comunidad.
Se pusieron en camino y regresaron a Jerusalén (v. 33).
Con
la fe y la esperanza recuperadas, los dos de Emaús regresan a la comunidad que
habían abandonado. Y
estos dos, junto con los otros discípulos, a coro y con gran alegría, proclaman su experiencia del
encuentro con el Resucitado.
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